lunes, 8 de agosto de 2016

EL ÚLTIMO AULLIDO

Luna llena de agosto. El viejo lobo trepa pesadamente a la cima de la piedra de las Piedras Negras. A sus pies el valle entero. Debajo, en la lejanía, el pueblo. Celebran una fiesta. La antigua lobera está iluminada. El viejo lobo, con su agudísima vista, otea en la noche las luces del otro lado del valle. Se tumba en la cálida piedra del verano disponiéndose a ser espectador. Su mente viaja.


En la lobera luces, música, comida, gente. Los habitantes del pueblo y los que durante el año viven lejos de él, han subido hasta la antigua trampa de lobos que se ha convertido, por una noche, en escenario de reencuentro. Allí celebran una sencilla y alegre fiesta. En el lugar bien iluminado suena música de gaitas mientras los asistentes comen carne de cordero y cabrito bien asados en el horno, acompañados de crujiente pan y bien regados con abundante vino. Tras el yantar, con los efluvios del vino danzando entre las piedras de la lobera, se animan a contar historias mil veces repetidas y siempre nuevas.
Historias de lobos.

- Pero no siempre fue así- piensa el viejo lobo que les observa atentamente desde lo alto de la roca más alta del otro lado del valle- 
No mucho tiempo atrás la arcaica lobera, hoy reclamo para turistas de tiempos globalizados que cuelgan sus fotos al instante en Internet desde el móvil última generación, era una trampa para lobos. Una trampa tan aparentemente inofensiva como efectiva. Una trampa hoy curiosa y otrora mortal.
- Sí, aquella fue mi primera gran aventura y el primer gran drama de mi vida- recuerda el viejo lobo- Ahí mismo perdí lo que más quería y casi perezco yo mismo. Tal vez habléis de mi con la soberbia que caracteriza a los humanos y sin pensar en el drama que originasteis.
- ...y entonces Pepe abrió la puerta creyendo que esa noche no había lobos pero había ¡Claro que los había! Y estaban agazapados junto a la puerta de tal manera que cuando abrió salieron cagando leches y llevándolo encima un buen trecho. Cuando por fin cayó de uno de ellos vio como se le llevaba la gorra que ya no apareció más y...
 Era la primera vez que salía a cazar con madre. Padre la había avisado que no se acercase al corral de encima del pueblo, que no era un sitio seguro. Pero era invierno. El clan pasaba hambre. Sus mastines cada vez nos azuzaban más y la caza era quasi inexistente. Madre saltó al corral en cuanto oyó una vieja cabra. Con ella saltamos dos de los jóvenes de la manada. Al caer madre se lastimó una pata. Mientras inspeccionábamos el terreno vimos atada a un árbol una vieja y enferma cabra aterrada. Pero nada más. Sólo paredes altas que nos impedían escapar. ¿Quién querría entretenerse a matar carne podrida cuando había que salir de allí? Agotados nos acercamos a la puerta cuando al amanecer oímos llegar a alguien.
El hombre asustado pesaba y gritaba hasta que cayó en unas piedras. Madre no podía andar. Con un trapo entre mis orejas me agazapé tratando de encontrar el momento de acercarme a madre para ayudarla a regresar al clan. Entonces llegaron. Sus ojos inyectados en odio y furia destrozando a la pobre loba. El último gruñido de madre fue un claro: “¡hijo cuídate siempre del hombre!”.
Ese fue el comienzo del fin. Padre, el líder de una de las últimas manadas de lobos, se dejó morir de pena.
Mientras, las cosas cada vez se complicaban más. Los hombres dejaban de pastorear ganado. Lo criaban sí, pero en granjas que eran como fortalezas con monstruosos perros asesinos, antinaturales cancerberos de muerte.
Cada vez construían más vías de trenes y carreteras eliminando nuestros pasos naturales. Muchos de mis parientes murieron aplastados por coches y camiones cuando trataban de pasar para buscar comida o sólo beber.
Se contaban historias repugnantes de lobos asesinos, de lobos como encarnaciones del mal. Se hacían cacerías como deporte para divetimentto de ociosos humanos ricos.
Durante años tuvimos que desaparecer, que escondernos en los lejanos montes de León y de Asturias. Moviéndonos sólo de noche, agazapados entre la maleza, comiendo perdices y conejos con sarna. Tampoco encontrábamos otros clanes con los que aparearnos. Poco a poco, la Gran Manada del Valle de los Lobos se fue extinguiendo. El último Gran Clan agonizaba.
Cuando no quedó ninguno de los míos volví al valle. Hacía años que lobo alguno habitaba estas tierras. La lobera yacía derruida y llena de maleza. Pero en una piedra aún pude percibir el olor de madre...Froté mi pelaje contra la piedra dando mi última caricia y mi adiós a quién más quise.
Bajé hacia el sur, las tierras del sur del Duero no eran lugar para lobos con una guerra declarada a mi especie. A veces me escondía en los montes portugueses que me servían de refugio. Vagué desolado durante meses hasta que en la luna llena de primavera una loba blanca respondió a mis aullidos.
Como yo, era la última de su clan. Como yo llevaba meses de un lado a otro. Como yo, estaba sola.
En pleno cortejo, y con los huesos saliéndose de su bello pelaje, encontró una oveja muerta. No quise comer. Había aprendido a no fiarme de nada que no cazase yo mismo. Le insté a que no lo hiciese pero la necesidad pudo a la razón y devoró la oveja envenenada que cumplió su cometido: acabar con otro lobo más.
Regresé a la soledad con el alma en carne viva de recuerdos y con la vida sin esperanza alguna.
Un día, no muy lejos del valle, tras unas alambradas, vi unos cuantos lobos correteando. La alegría que sentí fue infinita. Les grité, les llamé, les pregunté.
Pero aquellos seres estúpidos sólo reaccionaban con miedo. Durante días me iba haciendo visible e intentaba comunicarme con ellos. Hasta que por fin, el que debía ser más inteligente de la manada, se acercó al alambre y, con unos gruñidos casi incomprensibles, que más parecían lastimosos ladridos, me explicó que estaban en un sitio grande aunque cerrado. Que el hombre de vez en cuando les soltaba ciervos para que se alimentaran. Que tenían de todo siempre que no se reprodujesen demasiado, en ese caso a los que “sobraban” los cazaban, y sobre todo que no tocasen los rebaños que criaban los humanos. Vivían en una reserva que no era más que una prisión con un hueco para ver la luna.
Cuando les hablé de la libertad, cuando les conté el daño que originaba el hombre a los clanes no me entendieron o no quisieron hacerlo.
Mientras mi estómago rugía como un león ellos cazaban ciervos por placer al otro lado de la cerca. Preferí la libertad en soledad comiendo desabridas perdices.
Regresé al valle. Poco a poco fueron llegando manadas de jabalís y grupos de corzos que se escapaban del parque. La comida volvía a ser abundante. No era necesario acercarse al pueblo a pelear por agónicas ovejas de los dos o tres rebaños que aún pastaban entre las casas.
Aunque he de reconocer que de vez en cuando me gusta dejarme ver por alguno de los habitantes del valle, dejar mis huellas cerca del pueblo o poner nerviosos a los mastines del rebaño. Es un juego. Y la reivindicación de mis dominios. Sin manada y hasta mi muerte yo soy el único señor de este valle.
Aunque cada vez lo hago menos. Estoy tan viejo y tan cansado...

La fiesta sigue en la lobera. Las historias dejan paso a los chistes y las anécdotas que provocan la hilaridad de los asistentes. La noche avanza y bajan al pueblo a continuar con la sana alegría en el bar. Las noches de verano de los reencuentros deben ser felices. Cuando la procesión de linternas deja la lobera hacia el pueblo en el valle retumba el formidable aullido de un lobo.
Un aullido que no es de amenaza, ni de rencor, ni de odio.
Sólo de despedida.

En lo alto de la lejana cima de las Piedras Negras el viejo último lobo de su especie clama su último aullido a la luna llena de agosto.





Las lágrimas empapan los rostros de los asistentes a la fiesta.
La procesión baja en silencio.
En silencio baja también el lobo a un aislado rincón a descansar. Para siempre.


El último aullido del lobo resuena en el valle.


 


jueves, 4 de agosto de 2016

CUENTO CHINO BARCELONINO

Deconstrucción Almodovariana. 




Jorge Tricornio quería un niño chino.
La primera vez que había visto una de aquellas viejas huchas de cerámica del Domund lo había decidido. Desde aquella primera vez siempre lo pedía con ahínco como regalo a los Reyes Magos. Pero nunca llegaba. De adulto comprendió la manera de tener un niño chino. Pero no le gustaban las chinas ni fumadas; y menos en los zapatos…
Un día, mientras trabajaba en la gris oficina tuvo una idea…

Al cabo de un tiempo se fue a China. Buscó a unos humildes campesinos de la región interior de Chincholo (que la traducción sonaría como “Chinchorro”) y les cambió a su hijo mayor por una docena de bicicletas Orbea Superstar modelo 73 y por veinte cajas de calamares congelados para que acompañasen el arroz.
Lo primero que hizo fue irse a buscar a un misionero del Domund para que se lo acristianase y le puso de nombre Rodrigo Ramiro.
Para solucionar el problema de sacarlo del país lo travistió de niña, que estas se ve que sobran allí, le vendó los pies, le puso un kimono o algo parecido y le pintó la cara. De esa guisa les dejaron salir.
Al llegar al aeropuerto del Prat de Barcelona vio a dos mujeres de Ciudad Real, con su pañuelo en la cabeza, junto a la cinta de equipajes. Cuando pasó el suyo lo cogió pero ¿cuál sería su sorpresa al volverse y ver que su hijo Rodrigo Ramiro había desaparecido y que su mano agarraba una gran muñeca chochona?.
Como había sido una adopción ilegal, presuntamente como la de varios famosos, no podía denunciarlo y se puso a buscarlo con ahínco.
Las mujeres de Ciudad Real se llevaron a Rodrigo Ramiro a su destartalado piso del Raval de Barcelona. Allí le criaron como a una princesa oriental y a los trece años le pusieron a prostituirse como travestí por el Barrio Chino de Barcelona. Su nombre de guerra era La Chochazo de Las Ramblas, por las considerables medidas de su órgano sexual, no precisamente femenino, bastante excepcionales en alguien su raza.

Rodrigo, al que las de Ciudad Real habían puesto Ruperto, como su padre, DEP, un día vio a una monja con una guitarra cantando “Yo tengo un gozo en el alma” en un banco de la Plaza Real rodeada de inocentes niños y decidió hacerse monja. Con lo que había ahorrado de los últimos clientes se escapó y se fue en autobús a Albacete. Se dirigió al convento de las Hermanas Adoratrices de la Llaga Sangrante del Costado Izquierdo. Le atendió Sor Raimunda, la superiora, a la que todas las hermanas, según decían por acento valenciano, llamaban pronunciando la “S” como Z”…
Zor Raimunda, que era como sonaba, tras ver su barba de tres días e inspeccionarle, no sin deleite, los bajos le aconsejó como más apropiado ir al convento de frailes de la acera de enfrente…a la del su propio convento, se entiende…
Allí, en los Hermanitos Pobres del Niño Jesús Descalzo del Pie Derecho, nuestro amigo fue admitido y empezó a ser feliz. Hasta que llegó el superior que estaba de visita misional por Cuba. Al enjuto Padre Arrobas, que anteriormente había sido expulsado de la Diócesis Castrense de Guadalajara por ponerle una plancha en las nalgas a un soldado mientras le cosía los 21 botones de la sotana, no le gustó nada que Ruperto estuviese allí porque era profundamente racista. Con lo cual le obligaba a los trabajos más duros y siempre le estaba humillando. Ruperto se sacrificaba. Hasta que un día le vio encargar por el Teletienda una  plancha de vapor de último modelo. Temiendo por sus nalgas decidió escapar. Para ello contó con la ayuda la cocinera sordomuda, que era hija de Sor Raimunda (o “ZorRaimunda”, que decían sus monjas) y el Padre Arrobas una noche en que este, volviendo del parque no vio por que acera iba y se equivocó de convento...
Esta cocinera tampoco era sordomuda sino que le habían crecido los dientes en horizontal y no podía hablar bien.
Huyeron del convento y tras robar una cabra de un prado y encontrarse una pandereta de plástico de color verde en el polvo del camino lograron sobrevivir.





Mientras tanto Jorge Tricornio, que no había dejado de buscar a su hijo: por todos los bares y locales de alterne de Malasaña y de Sevilla, había hecho negocios. Montó una inmobiliaria y se dedicó a desalojar a las abuelas de las casas del Raval de Barcelona para hacer lofts de lujo. También vendió los terrenos de un pueblo de Ciudad Real para hacer urbanizaciones con campos de golf.
Jorge, volviendo de uno de sus viajes de negocios, recaló una noche en un club de alterne de Alfajarín, en Zaragoza. Allí vio al chino que lo regentaba. Cuando fue a pagar el chino se fijó en un minúsculo lunar de una mano con seis dedos de aquel cliente. Aquel lunar tan extraño le recordó algo…
A los pocos días se acordó: muchos años atrás, siendo un niño, alguien con ese lunar en una mano de seis dedos le dio a sus padres una docena de bicicletas Orbea Superstar modelo 73 y veinte cajas de calamares congelados y se lo llevó a Barcelona. Rodrigo, que seguía llamándose Ruperto Retuerta, siguió el rastro de la tarjeta de crédito de Jorge y pocos días más tarde lo encontró en el lecho de muerte, agonizando. Poco antes de expirar se contaron todo lo vivido y se dijeron lo mucho que se querían.
Rodrigo, ya con su verdadero nombre, fue el heredero de una boyante empresa. En su loft del La Rambla del Raval puso a trabajar fregando el suelo de rodillas a dos ancianas de Ciudad Real con pañuelo. Y en su chalet del pueblo puso a cortar el césped del campo del golf con cortaúñas a un ex fraile al que habían echado del convento por quemar con una plancha las nalgas de otro mientras se ataba la sandalia.

Pero nunca supo porqué narices tuvieron que sacarle de China con lo que le gustaba el arroz…




lunes, 1 de agosto de 2016

EL NIÑO Y EL JUEZ

Diálogo entre un niño y su juez.



               -¿Cómo se declara el acusado?
       -  Buaaaaaaaaaaa...Sif, sif, sif...buaaaaaaa...
       - He preguntado que ¿cómo se declara el acusado?
       - Sif, sif, sif...sif.
       - Vamos a ver hijo: ¿lo hiciste o no lo hiciste?
       - Sif, sif ¡Yo quiero ir con mi mamá!
       - E irás con tu madre, pero primero debes decirme si fuiste tú quién lo hizo o no.
       - Es que...- Silencio-
       - Estoy esperando.
       -Es que...- Otro rato de silencio-
       -Tengo todo el tiempo del mundo, hijo. Si me dices si fuiste tú no te va a pasar nada...que no deba pasarte. Si no me dices nada vamos a quedarnos aquí para siempre.
       -Tengo pis.
       - Dímelo.
       - Tengo hambre.
       - Tú mismo.
       - Quiero que me traigan mi osito de dormir.
       - Y te lo traerán cuando me lo digas.
       - Es que...
       - Es que...¿QUÉ?
       - Es que yo no quería.
       -Vale, eso ya lo sé. Sólo ha sido un accidente. Pero: ¿lo hiciste o no lo hiciste?
       -Está bien. Pero yo no quería abrir la puerta de su casa con mi ganzúa. Tampoco quería rajar con un machete el original de Matisse que tapaba la caja fuerte, ni volar esta con dos kilos de TNT para llevarme sus lingotes de oro. Jooo, es que yo no quería colgar a su perro con un cable de alta tensión que arranqué del jardín y que luego tiré a la piscina en la que se estaban bañando sus hijos con la nani.
Tengo pis y quiero mi osito.
Ni tampoco quería robar las joyas de su mujer, ni pegarle dos tiros en el pecho con una recortada de 20 milímetros cuando me pilló. Y sobre todo, sobre todo, lo que no quería era poner cianuro en todos los botes de café que había en la casa.
Es que. Es que. Es que...
Es que había visto un capítulo de CSI y ahora tengo pis y quiero ver a mi mamá...buaaaaa...
        -Aggggg.- Se agarra el cuello y el vientre- Agggg...sólo quería saber si habías sido tú quien rompió el cristal de la biblioteca de un balonazo. Aggggg...


viernes, 29 de julio de 2016

LE PICA UNA OBISPA O UNA OVEJA Y SOBREVIVE

Historia de hace un tiempo que expone dos conversaciones reales...



La señora E. C. Expósito con DNI  00000013wxyz que vive en la Calle del Pez número 13,  2º-3ª 8 (tercer balcón de la fila central empezando por la derecha, el de las cortinas blancas) de Portugalete, Vizcaya, País Vasco, 


y de la que no vamos a dar datos para proteger su intimidad, acudió a la farmacia del barrio con una herida de grandes dimensiones en un brazo para que le diesen algo que la aliviase. Cuando la farmacéutica le preguntó cómo se había hecho aquella fea llaga ella aseguró:
 Me ha picado una obispa reina o una oveja de esas.
La cara de pánico de la boticaria fue mayúscula. Aquel verano le llegaban consultas sobre la picadura del mosquito tigre, la mosca negra y hasta el “abejonejo” pero…¿¿¿Apacibles obispas reinas u ovejas mordiendo a la gente???




La sola idea le aterró. En su mente se agolparon las imágenes de la profunda película “Ovejas asesinas” https://es.wikipedia.org/wiki/Ovejas_asesinas  y un escalofrío recorrió su médula espinal como una descarga.

Dado que no tenía ningún fármaco para las mordeduras de obispa reina u oveja, se ve que el Ministerio de Sanidad aún no lo consideraba como una crisis de salud, decidió vender a nuestra desgraciada anónima un frasco de tintura de yodo.

En ese momento se abrieron las puertas de la farmacia…y entró la Paqui que había visto a su amiga Encarna Cortés Expósito y decidió pasar a devolver unas gafas “que me las recetó el hostico de lo sojo hace uno meses pero ya me cansao y a ver si recupero lo leuros”.
Nuestra curtida boticaria procedió a explicarle porqué no podía devolverle el dinero de unas gafas usadas compradas en otro establecimiento…aunque los dependientes de ambos negocios vistiesen bata blanca.

En sus pensamientos seguía planeando la imagen de obispas reinas y ovejas atacando a las personas.
Jamás volverá a dormir con la ventana abierta…

martes, 26 de julio de 2016

UN PRÍNCIPE SE HACE LA PRUEBA DEL VIH. ¿Y TÚ?




Un príncipe británico, tal vez para lavar su degradada imagen, se ha hecho públicamente la prueba de detección del VIH a fin de demostrar su compromiso en la lucha contra el estigma que sufren las personas que viven con ese virus. Siempre es mejor realizar un gesto que nada.
¿Alguien imagina al Príncipe Felipe haciendo lo mismo? Perdón que ya es Rey; como es…”tan joven” y aún (man)tenemos al anterior nunca me acostumbro…
Podrán decir que esa pregunta es tendenciosa. Y lo es. Si las comparaciones son odiosas, los “Borbón post Franco” ante los Windsor no salen precisamente bien parados...



Lo cual es una pena porque en España haría iría bien un gesto de visibilización y normalidad como el del príncipe Harry ya que la “serofobia”, el rechazo a personas que viven con VIH sigue existiendo.
Un poquito menos cada vez, pero existe. Y hace daño a muchas personas que se sienten juzgadas, rechazadas o son tratadas con paternalismo por el mero hecho tener un virus en su cuerpo. Un virus que no “se contagia” sino que “se transmite”. No te vas a infectar por compartir espacio, u objetos, ni por mirar, tocar, o besar a quién lo tiene. Tampoco si un mosquito le pica y luego te pica a ti y…
El VIH sólo “se transmite” de determinadas maneras. Y en el caso de quienes saben que lo tienen y toman la medicación ni siquiera así.
Pero para mucha gente que carece de la información el VIH es peor que la lepra, que tampoco es tan fácilmente transmisible como muchos creen, pero ese es otro tema…

Hace unos días una adolescente me decía: “no entiendo como se puede apoyar tanto a personas que tienen cáncer y a la vez rechazar a personas que tienen VIH”. Yo tampoco.
Es evidente que detrás del estigma de la serofobia está el de la transmisión del propio virus. Cuando hace 35 años entró en tromba en Occidente la transmisión sirvió para seguir rechazando con el virus a homosexuales y toxicómanos, considerándolos “justamente castigados por sus actos depravados”, sic.
Afortunadamente 35 años después se ha avanzado mucho tanto en tratamientos, como en derechos, como en calidad de vida de las personas infectadas. En este tiempo muchas personas han dado y dan la cara a diario luchando contra el estigma.
Pero aún sigue siendo necesario hablar, explicar, decir…Sigue siendo necesario trabajar contra la serofobia cada día y en todos los ámbitos. ¿Te imaginas tener un virus, enamorarte de una persona, decirle tienes ese virus y que te rechace? ¿te imaginas perder un trabajo cuando se enteran que vives con un virus que no tiene relación alguna con tu actividad laboral ni vas a poder transmitir en ella de forma alguna? Pues eso ocurre…

Por eso un gesto de normalidad haciéndose la prueba de detección un día cualquiera, un rey (tenemos dos y según dicen uno de ellos lleva una vida sexual muy…copiosa y fértil…) una de las dos reinas o algún infante de los ya jovencitos que empiezan a ejercer de “bons vivants”, haría mucho bien.
Pero me parece que en sus reales esquemas mentales no cabe la posibilidad de ser como…”la plebe”…
Tampoco pasa nada. No nos son útiles ni para eso. Quienes saben hacer las cosas seguirán luchando contra el estigma de la serofobia hasta erradicarlo por completo.

Por cierto. Tú que lees esto. Sí, tú: al otro lado de la pantalla, sí: ¿te has planteado hacerte la prueba de detección del VIH?..



miércoles, 20 de julio de 2016

AVEN-TURA



Era mediodía cuando Paco-Me llegó a casa para almorzar como siempre. Pero este día tenía algo diferente. Al entrar en casa se encontró con que su mujer Noa-Cierto estaba más nerviosa que de costumbre. Se le caían las ollas de las manos y en lugar de sal tiraba café en la comida. Cuando su marido le preguntó ella le dijo que acababa de llamar la tutora de su hijo, la maestra de origen árabe Reme-Mora, que siempre se acordaba de todo. Había llamado desde la escuela y sin buscar el número de teléfono. Por lo visto a su hijo de cuatro años, el pequeño Pío-Jo le habían encontrado parásitos en la cabeza.
-       Pero si eso no es nada, mujer. Le ponemos un champú y todo arreglado.
-       Sí, pero lo grave es lo otro- Dijo Noa-Cierto mientras servía la sopa en la servilleta- Lo grave es que la mayor se ha fugado y la señorita Reme-Mora cree recordar que hace unos meses le oyó decir que se iría a escalar con dos amigos suyos.
Efectivamente. Por lo visto la mayor de los cuatro hijos del matrimonio, la guapa y exótica Ana-Purna se había ido a escalar una montaña cercana con dos de sus amigos: Pere-Grino, un adolescente senderista de Barcelona medio en babia y Ale-Jado, el chico casi autista que se sentaba al final del aula.

Paco-Me dejó la comida para después y se fue con su mujer a buscar a su hija. Al salir Noa-Cierto se estampó contra el marco de la puerta como solía hacer.
Camino de la escuela, tras saludar a su vecina la señora Bea-Ta que volvía de Misa, se encontraron con la cotilla del barrio que trabajaba de verdulera. Lía-Nta les aseguró haber visto a su hija subida en la moto del mecánico inglés Desmon-Table y haberse estrellado contra un murete cercano. Por lo visto el joven Desmon-Table se había descuajeringado las piernas, los brazos, las amígdalas y el esternón.

Los angustiados padres fueron al hospital. Allí les atendió el doctor Salva-Ndo mientras curaba a un enfermo moribundo. Este doctor desconocía tal accidente y eso que había conseguido salvarles la vida a veinte personas aquella mañana. Pero como tenía mucha gente esperando les dejó con su enfermera.
La vivaracha Respu-Esta, que siempre lo sabía todo, los tranquilizó pues estaba totalmente segura que no había habido ningún accidente.

A nuestros amigos les tocó volver a empezar la búsqueda. No sin antes pasar por la no muy limpia consulta de la doctora Macu-La ya que Noa-Cierto al caerse por las escaleras del hospital estaba algo perjudicada.
Fueron a casa de los padres de Pere-Grino. El señor Pere-Zoso como siempre estaba descansando de no hacer nada y no se levantó al oír el timbre. Abrió la puerta su sobrina Visi-Tante que estaba de paso unos días en la ciudad viendo museos. Cuando la mujer de la casa, la señora Lola-Mento se enteró, se puso a gemir y a llorar. La pobre.
Estando en esta incómoda situación llegó Pere-Grino acompañado de su amigo Juan-Ete, al que siempre le dolían los pies. Venían de clase y no sabían nada. Claro que igual se habían ido a escalar sin ellos, pues estaba Juan-Ete como para subir montañas…

Los angustiados padres de nuestra protagonista fueron a casa de su otro compañero: Ale-Jado que vivía en la otra punta de la ciudad, como era de suponer.

Mientras tanto sus otros hijos habían vuelto de la escuela. Mari-Quita se puso como cada tarde a disecar coleópteros…y a ponerlos en cajas de color rosa mientras escuchaba lo último de Madonna...
Su hermano gemelo: Quim-Ico decidió hacer uno de sus inventos para desparasitar al pequeño Pío-Jo. Siempre tenía a mano sus probetas y sus ácidos.
Pero la vecina del Quinto, la rubicunda Fina-Da, que había salido de la cárcel poco antes por haber asestado doscientas puñaladas a Tami-Zada, su tirana jefa, olió algo extraño por el patio de luces y avisó a Don Quin-Ono, el señor del tercero primera, que siempre iba en bata. Este buen hombre envió a su hija Paca-Prendas que estudiaba magisterio. Paca-Prendas se quedó con los chicos como hacía a veces; pero les dio una buena reprimenda de lo que podía pasarles si jugaban con cosas peligrosas.

Entre tanto Paco-Me y su mujer llegaron a casa de Ale-Jado. Al llamar Noa-Cierto, como era de esperar, se equivocó y en lugar de llamar al timbre llamó al buzón. Amablemente les atendió la señora Mar-Tao, buena amiga de ambos. Tenía mala cara y estaba ojerosa de haber llorado. Acababa de echar de casa a su marido el señor Teo-Dio ya que le había pillado en la cama con la secretaria aquella que siempre se reía y además era grande y peluda: Graci-Osa, creía recordar que se llamaba…Sospechaba que no era la primera vez.
No sabía nada de Ana-Purna pero Ale-Jado estaba por algún lugar de casa: perdido en su mundo.

Desolados decidieron denunciar la desaparición. Iban camino de la comisaría de policía cuando, de la tienda de animales, salió Ana-Conda con unos ratoncitos vivos para echar de comer a sus mascotas reptantes. Ana-Conda, que siseaba y escupía un poco al hablar era amiga de su hija. Les dijo que no se preocupasen que no tardaría en regresar. Por lo visto se había saltado las clases para ir a la presentación de un libro.

Y así fue.
A las diez de la noche Ana-Purna entró en casa. Explicó a su familia que había pasado aquel día de San Valentín con su novio yugoslavo Agus-Tito, con el que estaba tan bien, y con unos amigos.
Por lo visto primero habían estado con su amiga Conte-Mplando viendo la magnífica tormenta en la bahía. Se les había unido luego el novio de esta: Tedi-Viertes que se lo pasaba bien siempre con cualquier cosa y siempre les hacía reír.
Y los cuatro juntos habían ido a la presentación de la última novela de la escritora portuguesa: Sara-Mago.
Se trataba de la interesante biografía del hermano gemelo del vigésimo séptimo zar ruso, criado a escondidas en Madeira por un hijo de sangre de Vlad, el Empalador, con Esberth Bathory, escrita en clave anarco-burguesa-progre-revolucionaria-fhassion con el sucinto título:
“Pequeña memoria de Iván-Viniendo: el retorno duplicado desde la ceguera ensayada de la caverna según la lucidez de Jesucristo”.

Así pues, con las cosas aclaradas Paco-Me se sentó para la cena y después que Ana-Purna se hubiese quitado las chirucas y los crampones, que Mari-Quita se hubiera puesto la mascarilla hidratante de noche, que Quim-Ico hubiese recogido sus probetas y con la cabeza de Pío-Jo bien empapada en una loción, sentáronse a la mesa.
Como de costumbre Noa-Cierto sirvió el puré de patatas en los vasos y por el mantel. Pero no pasó nada: era lo normal. 
Las cosas volvían a su sitio después de tanta aventura.

Si es que a veces la vida es tan sencilla…
…pese a Sara-Mago, por supuesto.

*- Nota: Para la confección de esta his-toria han sido necesarios 32 personajes ninguno de los cuales ha sido maltratado.


Ni siquiera Sara-Mago



lunes, 18 de julio de 2016

OCHENTA AÑOS DESPUÉS LA CASA SIN BARRER



Hoy, 18 de julio de 2016, se cumplen 80 años del inicio de la Guerra Civil Española. Un triste aniversario que no deberíamos tener que recordar y que no debemos olvidar.

Ochenta años después de una guerra y una agónica dictadura de 40 años han cambiado muchas cosas. Pero…

Ochenta años después los despojos del Dictador Asesino yacen cómodamente en un mausoleo objeto de “devotas peregrinaciones” de sus seguidores con el beneplácito de las instituciones democráticas. ¿Alguien se imagina un mausoleo con los huesos de Hitler siendo venerado por hordas de neonazis con el permiso de los gobiernos alemanes?Aquí el Dictador descansa en una tumba.”España es diferente”.

Ochenta años después los restos mortales de miles de personas que se opusieron al Dictador, o que simplemente no simpatizaban con su barbarie, siguen perdidos y sin identificar por cunetas y eriales. ¿Alguien se imagina que en Alemania o Italia no se respetase la memoria de los muertos que se opusieron al nazismo y al fascismo? Aquí los muertos siguen en las cunetas.”España es diferente”.

Ochenta años después el Jefe del Estado Español sigue siendo un individuo, o su descendiente, “tanto monta” que puso el Dictador para que continuase con su manera de llevar las riendas del Estado. ¿Alguien se imagina actualmente un Jefe del Estado en Alemania o Italia impuestos por Hitler o Mussolini? Aquí tenemos uno. ”España es diferente”.

Ochenta años después y hasta hace poco que falleció Fraga, seguimos siendo gobernados por políticos que habían sido ministros de la dictadura o sus descendientes. ¿Alguien se imagina a Goebbels siendo “presidente autonómico” (obviamente su equivalente) de un Länder alemán, o a la parentela descendiente de Göring en un gobierno alemán? Aquí Fraga, ministro de la dictadura, gobernó Galicia hasta que murió de viejo en su cama y en el gobierno actual tenemos parientes de gerifaltes de la dictadura. ”España es diferente”.

Ochenta años después los descendientes del Dictador siguen conservando sus posesiones y su fortuna arrebatadas al pueblo. ¿Alguien se imagina a los descendientes de Hitler o Mussolini viviendo tan ricamente en sus “Pazos”, disfrutando el dinero quitado a judíos y opositores? En España los descendientes del Dictador siguen haciendo negocios e incluso siendo un clan “bien considerado” en ciertos círculos. ”España es diferente”.

Ochenta años después, y en plenos recortes sociales, una Organización dedicada a difundir “la memoria” del Dictador recibe grandes cantidades de dinero público. ¿Alguien imagina una Fundación Adolf Hitler subvencionada por el Estado Alemán actual? ”España es diferente”.

Ochenta años después las “Cloacas del Estado” que no dejan de ser más que las estructuras corruptas de control de la Dictadura, con la inestimable colaboración de…”dantescos progres” siguen controlando a políticos democráticos y a personas que no están de acuerdo con ciertas ideas más cercanas al franquismo que a la democracia. ¿Alguien imagina en la Alemania actual un organismo heredero de la Gestapo investigando y “destrozando el sistema sanitario” de los Länder? En Cataluña está pasando y apenas nadie se ha quejado. ”España es diferente”.

Ochenta años después la noche del día 18 de julio la Televisión Pública Española emite “El Santuario no se rinde” una película de apología a la sublevación fascista. ¿Alguien se imagina que el aniversario de la llegada al poder de los nazis en la actual Alemania se emitiese por la televisión pública “El triunfo de la voluntad” de Leni Riefenstahl? ”España es diferente”.

Ochenta años después el Gobierno Español y el Jefe del Estado Españoles siguen sin condenar firmemente el Levantamiento, la Guerra y la dictadura fascista. ¿Alguien imagina un gobierno democrático no condenando el nazismo? ”España es diferente”.

Ante algo como La Guerra Civil Española y la posterior Dictadura no puede haber tibieza. No condenarlas firmemente supone apoyarlas.

Ochenta años después a buena parte de la ciudadanía española le preocupa la situación en Venezuela, que en los EUA se puedan compra armas libremente y el supuesto Autogolpe de Estado en Turquía.  ¡¡¡Y la casa sin barrer!!!

Ochenta años después aún nos queda mucho por limpiar.


miércoles, 13 de julio de 2016

CONTRA EL PREJUICIO: FAMILIAS LG



Prejuicio: “juicio u opinión, generalmente negativo que se forma inmotivadamente de antemano y sin el conocimiento necesario

Estereotipo: “idea o imagen aceptada por la mayoría como patrón o modelo de conducta. Tópico, lugar común”.


Ruth, Raquel, Manel, Max, Aleix, Salma, Mila…Son niñas y niños que, desde su infancia más temprana luchan como jabatos contra el “prejuicio” y contra el “estereotipo”. Como son niñas y niños luchan como debe ser: sin armas. Con su sonrisa, con sus frases directas y claras, con sus ocurrencias cargadas de verdades, con su presencia.
Y en tanto que militantes de alto nivel “trabajan” durante todo el año en los lugares en los que están: en el cole, con sus amistades, en las actividades extraescolares… Allí, sin grandes alharacas ni discursos complejos, dejan claro que tienen dos mamás o dos papás. Cuando lo dicen en su clase llega a sus “compis” y las familias de ellos, con lo cual, como en un cesto de cerezas, decir en la escuela que tienen dos padres o dos madres hace que mucha gente lo viva sin ningún problema. A veces las grandes cosas son tan sencillas…

Un día al año se suben en un trenecito y reivindican por las calles de la ciudad, junto a sus mamás y sus papás, que sus familias son tan familias como cualesquiera otras, y por tanto deben tener los mismos derechos.
Ese día es un día reivindicativo y festivo en el que gente de todas las condiciones, apariencias y afectos muestra y grita por la calle algo que no debería ser necesario decir: “todo el mundo debe tener derecho a amar como quiera amar”.


Hay personas que de ese día sólo se fijan en quienes van con poca ropa o disfrazadas, que tienen tanto derecho a estar ahí como el resto ya que no sobra nadie, y catalogan a todo el grupo como “raros”, o cosas peores… ¡Como si ir con poca ropa o disfrazado fuese malo! Casi todo el mundo lo hace en Carnaval y no hay protestas…

Ese es el “prejuicio”: opinan negativamente, sin saber.
Esas personas no ven a nuestras y nuestros “militantes bajitos” porque no llaman tanto la atención como los colores y las plumas... Prefieren quedarse con el estereotipo construido sobre el prejuicio.
Probablemente si se fijasen en las niñas y niños sería para seguir creando estereotipos de prejuicio. Uno muy manido y absurdo que suelen repetir es:
Los hijos de familias lesbianas y gais de adultos son lesbianas y gais”. Como si hubiese algo malo en ello, como si existiese alguna relación entre ambas cosas y como si la mayoría de personas LGTB no descendiese de familias heterosexuales... ¡Ver para creer!
Cuando lo único que “les ocurre” a estas niñas y niños es que son más respetuosos con la gente distinta, más libres y mejores personas. Claro que eso también molesta, porque hay individuos a los que les ofende realmente no es que otros vayan con poca ropa, sino que sean libres y sobre todo que sean felices.


Mientras tanto “las y los militantes bajitos”, muy por encima de tanta tontería de adultos limitados y llenos de miedos, siguen apoyando a sus madres y padres para construir un mundo mejor.
A ver si pronto deja de ser necesario tener que explicar que “es perfectamente normal tener dos mamás o dos papás”.


http://www.familieslg.org/familieslgtb/

lunes, 11 de julio de 2016

EL HOMBRE QUE SE QUEDÓ PLANTADO...

Bajaba por la calle Balmes en una bicicleta del “Bicing” y se paró esperando que se abriera un semáforo. Pronto se dio cuenta que ocurría algo: se había quedado allí plantado.
Iban transcurriendo los días, las semanas, los meses, los años y el hombre seguía allí plantado encima de su bicicleta del “Bicing”. Al principio tuvo una ligera intranquilidad. Pero como vio que no pasaba nada se despreocupó y siguió allí. Como no tenía hambre ni ganas de ir al wc no le dio más vueltas al asunto. Total tampoco tenía prisa.
A medida que se sucedían las décadas y los siglos el hombre se convirtió en espectador de la evolución del planeta. La gente y las situaciones giraban a su alrededor sin prestarle atención. Debía ser que no lo veían.
Desaparecieron los coches y los semáforos y la gente se teletransportaba vestidos con túnicas plateadas. Hubo una invasión de extraterrestres que primero fue bien acogida, y tras unas guerras de varios siglos, fue repelida. La especie humana cedió su papel hegemónico en el planeta a otra especie animal más evolucionada (que no describiremos a fin no herir la sensibilidad del lector). Nuestro hombre seguía allí plantado.
Millones de años después el sol se apagó convirtiéndose en un agujero negro y toda la vida en el planeta se extinguió mientras el hombre seguía plantado con su bicicleta del “Bicing” en lo que había sido el cruce de las calles Balmes y Aragón.

Tetratrillones de miles de trillones de siglos después (o como sea pero mucho tiempo) el universo en expansión se expandió tanto que desapareció, momento en el cual hubo un nuevo “Big Bang” y comenzó la evolución.


Nació, de nuevo, el Sol, el Sistema Solar y la Tierra que generó vida.
Del caldo inicial unas bacterias empezaron a transformarse, mientras el hombre seguía allí plantado, hasta convertirse en animales. El hombre se inquietó, ligeramente, cuando el inmenso Tiranosaurio  Rex dio una dentellada justo por encima de su cabeza...
La extinción de los dinosaurios dio paso a la evolución de los homínidos. Llegaron los fenicios y fundaron un poblado en el que los romanos establecieron un campamento llamado Barcino. El hombre, que conocía esto por la historia, se iba encontrando más a gusto. De buena gana empezaría a pedalear. Pero claro, aún no había llegado Cerdá a hacer el Ensanche barcelonés y por tanto no existía ni la calle Balmes ni los semáforos. Con lo cual siguió allí plantado.
En la Edad Media quemaron una bruja justo delante de sus narices, fuera de la ciudad que ya era toda una capital del reino. Y él allí de espectador. Luego que si Pedro el Ceremonioso, que si los Ramón Berenguer y las Ermesendas, lo normal, vamos. A su lado pasaron en carro los canteros que construían Santa María del Mar, los compromisarios del Compromiso de Caspe, los segadores que iban a la revuelta, los anarquistas que limpiaron iglesias de artificiosidades barrocas.
A sus pies construyeron la calle Balmes y el metro, años más tarde colocaron un semáforo en la esquina, el Dictador murió y mucha gente bajó por la calle Balmes para celebrarlo, se casó una hija choriza del reyezuelo que había impuesto, personas gritaron “No a La Guerra” (que por lo visto luego no existió), otras pasaron con banderas de colores reivindicando que ser como eran...
Una abogada con mochila, bordón y vieira paró en el paso de cebra y miró hacia él como si lo viese…
Alguien tuvo la excelente idea de inventar el “Bicing”, criticado por “los de siempre”..¡Que pereza!

Entonces la luz del semáforo se puso de color verde y el hombre dejó de estar allí plantado y siguió, como si tal cosa, por la calle Balmes en su bicicleta del “Bicing”.
En la esquina de la calle Diputación lo esperaban sus amigos.
-        Como siempre llegas tarde.
-        Es que me he parado un rato- Y pensó que su imaginación estaba desatada jugándole malas pasadas. 

Cuando sacó de la mochila el libro que les tenía que devolver, se encontró con que llevaba un trozo de alienígena verde pegado en la suela del zapato, una quemadura de ceniza de volcán en la manga de la camisa, un pelo del bicho aquel que superó al hombre en la evolución, una bacteria primigenia adherida a la chaqueta, un fósil de trilobites enano junto un diente de Tiranosauro Rex en el dobladillo del pantalón, una raedera de Homo Habilis en el bolsillo de la camisa, una lamparilla romana al lado de una moneda con la cara de Ramón Berenguer IV en el otro bolsillo, una esquirla de piedra de Santa María del Mar pegada a un trozo de manifiesto de la Guerra dels Segadors; en el pelo confeti de la celebración de la muerte del Dictador, en la mano un panfleto de la Manifestación del No a la Guerra y otro de un local de moda...

jueves, 7 de julio de 2016

ONCE RAZONES Y MUCHAS MÁS




- ¡Pero que pesados estáis siempre con lo del Orgullo Gay dichoso!
- Es que El Orgullo es necesario.
- Ya, claro. Y ahora viene cuando me pasas eso de los “Diez Motivos por los que no existe un Orgullo Hetero”. Pero eso es un “meme” que hace tiempo que circula por Internet. ¿No tienes nada más actual y menos tópico? Inténtalo con algo más concreto que el texto del otro día. Si puedes.
- ¿Ahhh quieres motivos actuales, concretos y no tópicos por los que es necesario el Orgullo LGTB? Interesante…
- Eso es. ¿A que no tienes ninguno?
- ¿Cuántos quieres? ¿Diez como los del “meme”?
- Con media docena me vale.
- Te daré once.
- ¿A que no?
- ¿Estás retando a un Tauro? ¡Escucha!



1- Julio de 2014: una pareja gai que estaba en una playa nudista de Almería es brutalmente agredida al grito de “¡Ni un paso más maricones!” Un año después los agresores seguían sin ser condenados y las víctimas fueron imputadas por “exhibicionismo”.


2- Diciembre de 2015: Alan, un adolescente transexual de Barcelona que sufría acoso se suicida.

3- Domingo 12 de junio de 2016. Masacre de Orlando. A diferencia de otras masacres tras ésta, poca gente llenó las Redes Sociales con el consabido “Je suis…” (Orlando, gai). Incluso había quienes, días después, se empeñaban en afirmar que era un atentado islamista que nada tenía que ver con las personas LGTB.


4- A finales de junio de 2016 se contabilizan en Madrid más de 100 agresiones a personas gais, lesbianas y transexuales en lo que va de año.

5- "Estoy hasta el culo de la celebración del día del orgullo gay. Día en que gays y maricallos, lesbianas y machorras, bisexuales, trisexuales, transexuales, hermafroditas (y bestialistas si entran), se corren jolgorio con despelote en vías públicas de ciudades y pueblos por doquier...” Así empieza una columna de un “periodista” de un periódico gallego a finales de junio de 2016. También dice: “debemos actuar con valentía” (contra quienes se manifiestan).

6- Una exposición de personas LGTB en calles de Sevilla. Las fotos son atacadas con frases obscenas y otro “periodista” local suelta barbaridades aún peores que las del gallego .

7- Finales de junio de 2016: El Gobierno Español deniega el asilo a personas LGTBI porque (y aquí viene lo más grave) “pueden vivir en su país con discreción”.




 8- Finales de junio de 2016: en una ciudad cercana a Barcelona para conmemorar el Día del Orgullo el Ayuntamiento pinta tres pasos de peatones céntricos con los colores del arco iris. Varios comentarios en redes sociales quejándose y hablando de “normalidad”, con el consabido: “yo no soy homófobo que tengo muchos amigos gais”. No todos estos comentarios son de personas de derechas ni “oficialmente carcas”…


9- Injurias, insultos, amenazas 
e incitación al odio por parte de los medios de siempre: “Harte Orín”, “Alberta Dianeuronal”, “130TéBé”, "La Panceta" con motivo del Orgullo de Madrid. Sí, son “esos fachas sonados”. Pero a “esos fachas sonados” hay mucha gente que les escucha y tiene en cuenta su opinión. Mucha más de la que sería lógico imaginar. "Esos fachas sonados" son peligrosos.

10- Barcelona, 5 de julio de 2016. El Ayuntamiento avisa que la Avenida del Paral.lel estará cortada por el Pride. Comentarios  (pocos, pero sólo con que fuera uno…) quejándose: “que se vayan a un sitio donde no los tengan que ver mis hijos”, “con esas pintas sólo fomentan el ghetto”, “y luego se extrañan que no los tratamos como normales” “ya tienen más derechos que nadie ¿porqué tienen que salir a molestar de esa manera?”.

11- Badajoz, 4 de julio de 2016. Una concejala del Ayuntamiento califica en Redes Sociales de “Repugnantes, desagradables, repulsivos y asquerosos” a unos gais en una manifestación. Una de sus amigas le responde que “para que me respeten tengo que ser normal”, otro afirma: “en un país musulmán estarían colgados de una grúa. Pero aquí estos gilipollas abusan de nuestras libertades haciéndolas libertinaje asqueroso”; para el tercero simplemente: “son unos hijos de puta”.




- Sin buscar mucho me han salido once como te había prometido. La número doce es que tú y yo estemos teniendo esta conversación. La trece que haya quién después de leerla siga pensando que “El Orgullo no es necesario”.
- Yo…
- ¡No! Ahora no me vengas diciendo que te he convencido y que tengo toda la razón.
Me encantaría no tenerla. Daría lo que fuera por haberme inventado esa pequeña lista, que es sólo una gota en el mar de la homofobia en el que vivimos.



Mientras haya alguien que ataque a una persona LGTB apelando a la “normalidad” o la “ley divina”.
Mientras haya una persona que se sienta rechazada por ser como es y por amar como ama El Orgullo será necesario.

No hacía falta lista alguna.
Con esa última razón sobran motivos.